Poder Vital | Cambios: Impermanencia y Vacuidad
15932
post-template-default,single,single-post,postid-15932,single-format-standard,qode-quick-links-1.0,ajax_updown_fade,page_not_loaded,boxed,,qode-title-hidden,qode_grid_1200,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-11.0,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.1.1,vc_responsive

Cambios: Impermanencia y Vacuidad

Si observamos con detenimiento nuestra mente, nos daremos cuenta de que a lo largo del día sufre múltiples transformaciones.

En un determinado momento pueden surgir pensamientos positivos relacionados con nuestro futuro, de proyectos que tenemos entre manos, y al momento siguiente pueden surgir dudas y miedos tambien relacionados con estos mismos proyectos.

Todos ellos, los “positivos” y los “negativos” no son más que proyecciones que surgen de manera automática y que tienen su origen en los patrones de pensamiento que se encuentran arraigados en nuestro mapa mental.

A su manera, estas rutinas que generan pensamientos y sentimientos de diversa índole, tienen su utilidad relativa:  los unos nos dan confianza y nos empujan para conseguir materializar los proyectos, mientras que los otros nos muestran posibles obstáculos o problemas que pueden surgir y para los que debemos estar preparados.

En realidad los pensamientos y emociones no son más que energía expresándose de forma diversa: no tienen una realidad verdadera más allá de la que nuestra mente, con su atención, les otorgue. Si la mente no se deja arrastrar por ellos, apegándose o rechazándolos, sino simplemente los observa y deja que se liberen por si mismos, esta energía es integrada, proporcionando a la mente vitalidad. Si el apego o el rechazo aparecen en la mente, la energía del pensamiento y la emoción se disipa, e incluso puede darse el caso de que al verse la mente arrastrada por ellos, se disipe incluso más energía, ya sea creando un estado de euforia o bien de insatisfacción, estableciéndose un círculo vicioso de derroche energético.

Si comprendemos la impermanencia de los fenómenos, entre ellos los estados mentales, y su vacuidad, es decir, su falta de naturaleza inherente, seremos capaces de utilizar los pensamientos y las emociones, en lugar de dejar que ellos nos utilicen a nosotros.

En el sistema que seguimos en Poder Vital, para poder saborear la verdadera naturaleza de la mente, debemos ser capaces de pacificar la mente, es decir, ser capaces de dejar fluir los pensamientos y emociones sin que esta se vea arrastrada como una hoja por el viento.  Este es el objetivo del Nivel 1 de Autohipnosis. El objetivo no es bloquear los pensamientos y emociones, sino no apegarse a ellos, ya sea que sean agradables o desagradables.

Posteriormente, en otro nivel, el objetivo será integrarlos, viendo su verdadera naturaleza, pero esto no puede llevarse a cabo si no hemos desarrollado un buen nivel de pacificación mental.

Los cambios no son más que el movimiento de la mente, su dinamismo; en definitiva, la naturaleza misma de la VIDA.

No Comments

Post A Comment

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias mediante el análisis de tus hábitos de navegación. Puede obtener más información en nuestra política de cookies. Pulse el botón de ACEPTAR, para confirmar que ha leído y aceptado la información presentada. Después de aceptar no volveremos a mostrar este mensaje.

ACEPTAR
Aviso de cookies